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jueves, 5 de noviembre de 2015

José Luis Mata - "Tengo hambre insaciable de conocimientos"


Desde que tengo uso de razón, he tenido influencia de la música desde muchas perspectivas. La música estadounidense, europea, el rock, pop y los éxitos de los 80´s  y 90´s los conocí gracias a una persona con calidad humana, siempre hambriento del conocimiento y aprendizaje de otras culturas. 
Por mis pensamientos vagos estaba presente él, como profesional, hijo, amigo, hermano y ciudadano ejemplar. Considerándome su fan y seguidora número uno, no tuve la menor duda en postularlo para conocer sobre toda su maravillosa trayectoria.
Mi admiración, respeto, cariño y confianza desvanecieron mis nervios al momento de acordar el encuentro. Buen sentido del humor y disponibilidad fueron sus cualidades al momento de aceptar la invitación, también fue flexible al momento de acordar la fecha y la hora de la misma.
Puntual se conecta en su red social Facebook que, aunque es muy frecuentada y a través de ella puede dar a conocer su trabajo, como también el de sus artistas favoritos, músicos y muchas destrezas que lo apasionan, acota que le gusta mucho más Twitter, ya que considera un reto informar en 120 caracteres allí escribe no solo en español, sino también en francés e inglés. Con su mismo acento guaro pero un poco mutilado por el argentino, hace saber con un saludo caluroso que ya está disponible para la charla.
Animado con muy buen semblante, risueño y siempre atento es José Luis Mata, productor de radio, teatro y televisión, director de producciones para televisión, productor musical, reportero, fotógrafo, redactor creativo, profesor de talleres radiales, escritor, musicalizador, diseñador de comerciales, director creativo, redactor de reportajes sobre cine, música y artes, guionista, intérprete de doblaje al español de comerciales europeos, periodista de farándula como también de espectáculos, actor, compositor y con amplios conocimientos de francés, ruso, alemán y algo de portugués.



                     Una de sus primeras fotos de cuando llegó a Barquisimeto

Nació en Maracay, estado Aragua, en el año 1967. Allí vivió su niñez hasta los 6 años de edad, luego sus padres decidieron retornar a Barquisimeto, donde se encontraba toda su familia materna.
Relata que fue obligado a crecer rápidamente desde su llegada, ya que donde vivía en una reconocida avenida de Barquisimeto, la cual era una zona no explorada por el mismo, debido al poco espacio que disponía para jugar como los demás niños.
“En casa estaban mis dos tíos: Jennys y Héctor, que eran mayores que yo, para entretenerme me ponían a hacer letras y números, mis juegos eran pintar, escuchar música de mis tíos, como también armar rompe cabezas que aún me encantan” - comentó al respecto Mata.
Cuenta que desde su entrada a la escuela su futuro estaba escrito como una persona brillante, puesto que a su llegada sus primeras palabras fueron:
“Maestra yo sé escribir y también leer”, esto le recuerda una anécdota muy curiosa, “cuando entré al kinder, le dije a la maestra que sabía leer, entonces me tomó de la mano y me llevó a primer grado, allí me hicieron examen de lectura, sumas y restas. Entonces, viendo que sabía hacerlas, me llevaron de inmediato al segundo grado, allí también me probaron y acerté todo lo que me pusieron hacer, acto seguido: me llevaron al tercer grado ¡Todo eso en menos de una hora!. Cuando la maestra del tercero me preguntó si sabía multiplicar y dividir, le dije: ¿qué es eso?, así que me devolvieron al segundo grado donde comencé mi primer día de clases”.
Sus estudios fueron de la mano con la diversión. Jugaba a ser un gran escritor o director de cine, posaba frente al espejo con libros, soñando con algún día tener sus propios libros o cuentos publicados. A los 11 años de edad un ente gubernamental organizó un concurso de cuentos, fue allí donde  participó con su primera creación “La oruga que se convirtió en mariposa” una versión coloquial del clásico “El patito feo”, y aunque no obtuvo el triunfo, recibió un premio especial como “Cuento Original”.





Su juguete favorito era un view master donde veía películas estáticas, a partir de ese momento visualizaba su futuro y su amor por los medios audiovisuales.
Con el paso del tiempo fue materializando su pasión por el cine, música y las artes, estudiando pintura en la escuela Martín Tovar y Tovar de Barquisimeto,  música en la escuela Vicente Emilio Sojo, como también producción de radio y tv en Caracas y en la ciudad que lo adoptó, Barquisimeto.  
Comenta que todo comenzó de adolescente, cuando escuchaba las pocas emisoras que existían Barquisimeto, sobre todo las que colocaban rock, pop u otro género de música distinto a lo que sonaban las demás.
“Me sentaba con un pequeño radio a escuchar la emisora Radio Juventud, ya que desde sus inicios colocaban rock, yo estaba con una libreta atento a todo lo que decía el locutor, así que yo lo plasmaba en ella, así fui aprendiendo de los grandes antes de comenzar a trabajar en la radio” - agregó con tono nostálgico.




Con algunos compañeros de labor de el diario El Impulso, con el cual colabora desde 1990

Imaginaba trabajar en radio juventud 840 AM y luchó por ello, ya que su primera experiencia fue en 1.989 en el desaparecido Palacio Radial de Barquisimeto.
En dicha emisora se formó con grandes personajes como Víctor Olavarrieta Jr. y César Granados, incursionando por primera vez como productor.
Su formación radial también estuvo basada en las estaciones de onda corta que escuchaba durante las noches encerrado en su habitación. Gracias a los programas que emitían Radio Moscú Internacional, Radio China, Radio Francia Internacional, Radio Nacional de España y la BBC de Londres, Mata aprendió el estilo europeo de producción.

En 1990 entra a laborar en la primera emisora en frecuencia modulada de Barquisimeto, llamada OK 101.5 FM y pocos meses después de su debut como productor, gana el premio "Mara de Oro", gracias a su programa "Un rincón de Venezuela", donde exaltaba la música folklórica de nuestro país. Creó el primer espacio radial de música brasileña y de rock en español del Centro occidente del país. 




Junto a Manolo Ferrer, dueño de OK 101.5 FM en una foto de inicios de los 90´s

En los siguientes años fue incursionando en otros medios así como perfeccionando sus destrezas, algunos de sus trabajos más destacados fueron:
  • Productor de televisión, guionista y productor NCTV en Lara.
  • Periodista y reportero de artículos variados TV  Technology  Magazine en Virginia – U.S.A.
  • Periodista y reportero de artículos variados Radio World Magazine en Virginia – U.S.A.
  • Productor de Televisión, director y redactor de guiones programa “Videopolis” Canal 11. Barquisimeto.
  • Productor y conductor de Música alternativa, programa La Megamotora La Mega Estación 103.3 F.M. Barquisimeto.

  • Redactor creativo, diseñador y productor de comerciales ARS Publicidad Barquisimeto.
  • Productor de teatro, Teatro Nacional Juvenil de Venezuela (TNJV), Barquisimeto.
  • Director creativo, productor, musicalizador, diseñador de comerciales, redactor de guiones Cyma 94.1 F.M. Barquisimeto.
  • Desde el año 1999 hasta el año 2011 fue redactor de reportajes sobre cine, música y artes, diseñador de comerciales-Diario El Impulso, Barquisimeto.
               Desde el año 2003 en adelante trabajó como:
  • Reportero – corresponsal desde Venezuela, reportajes y entrevistas, Urban Latino Magazine, New York – U.S.A.
  • Director cine Club “Juan Arcadio Rodríguez” Ateneo de Barquisimeto (Centro Cultural).

Viajero incansable, participó también en un cortometraje que fue filmado en la ciudad de Amberes, en Bélgica, llamado “La Danza macabra” donde su personaje hacía referencia a un mafioso colombiano, que le dificultaba el trabajo al protagonista, allí aprendió a bailar tango y más experiencia con respecto a su pasión por las artes.





                                    Cortometraje "La Danza Macabra" que Mata realizó en Bélgica


Debido a su labor como periodista en Europa, Canadá y Venezuela, descubrió un hobby muy interesante: el coleccionar autógrafos. Durante sus visitas a las ruedas de prensa en el mundo en los que conoció artistas de la talla de Celine Dion, Madonna, Quentin Tarantino y Steven Spielberg, por citar algunos, despertaron en él aquello que ahora es un sueño que está a punto de materializarse,  El Museo de la Música Pop, ya que no solamente cuenta con firmas de grandes artífices, sino también discos de oro y material de colección relacionados con la música y el cine que algún día serán exhibidos en público. 




     
                                                 Con parte de su colección personal


Cuenta que solo tenía dos preguntas para realizar debido a la gran presencia de periodistas y medios en estos encuentros de los artistas con los medios. La primera la usaba para cumplir con su labor reporteril y la segunda era ¿me das tu autógrafo?, esto causaba un impacto o, según el caso, curiosidad en el artista,  pero a la final lograba con su cometido.

Entre las anécdotas más relevantes que recuerda fue: "cuando me tocó entrevistar a The Rolling Stones y cuando les pedí el autógrafo, me dieron un no rotundo, porque muchas personas les piden su firma para después venderlas a un alto precio por la Red. Entonces les dije: mírenme las canas, soy fan de ustedes desde que era niño, ¿me van a negar su autógrafo?, Mick Jagger sonrió y me dijo: dame que yo sí te lo firmo”.




  Portada del CD de Nadia Ayche en el cual aparecen 3 temas escritos por Mata 


Poco antes de dejar Alemania, tuvo el honor de producir y escribir 3 canciones en español para la cantautora hamburguesa Nadia Ayche, conocida por formar parte de la banda "Mr. President" y por dedicarse a protagonizar musicales. Los 3 temas compuestos y escritos por Mata aparecen en el álbum "Lullabies" (Canciones de cuna) de Ayche.

Para escuchar uno de los temas, pise este enlace: 

http://www.ivoox.com/nadia-ayche-jose-luis-mata-el-audios-mp3_rf_1610671_1.html



Créditos del CD de Ayche, donde aparece el nombre de José Luis Mata (3era línea)


Durante su estadía en Barquisimeto, entre los años 2009 - 2011, luego de su retorno de Europa, laboró en el Diario El Impulso, en los suplementos de turismo y farándula, además realizó en el canal regional V+TV un programa llamado "De otro mundo", un magazine que incluía turismo, música, cine  más, con material inédito que trajo Mata de los países donde estuvo o vivió. 



                                               Primer negro del programa "De Otro Mundo"


"La estructura del programa era una producción al estilo europeo. Tanto que la conductora tenía un guión que tenía que memorizar, así como un vestuario donde no mostraba piel, ni hablaba en voz alta (...) presenté el piloto a varios canales de televisión y la mayoría me decía que era mucha producción para un "pueblito" como Barquisimeto, situación que me molestaba enormemente, porque es necesario presentar programas de calidad para mejorar la cultura y los conocimientos del televidente"

La producción "De otro mundo", era realizada solamente por tres personas, Mata quien era el guionista y productor, Marigil Matos que era la conductora, también fungía como productora y editora, y su marido, Reinaldo Rutigliano, quien era el productor ejecutivo y director del programa. También se unía temporalmente Yefer Nieto, quien diseñó las coletillas y la presentación del espacio.

"A pesar del corto tiempo que DE OTRO MUNDO estuvo en el aire, lo recuerdo con cariño, porque era un trabajo entre amigos y de gente muy profesional" - dijo José Luis al respecto.



                       Marigil, José Luis y Reinaldo, el equipo del programa "De otro mundo" 

 
Colecciona DVD’S originales, así como CD’S y ha tenido la oportunidad de obtener ropa y premios que los artistas han puesto a la venta en la Red o los ha canjeado con coleccionistas. Hace un par de meses publicó en Argentina, uno de sus cuentos en un libro recopilatorio llamado “A la luz de los Caireles” y en la actualidad escribe otro sobre música.




             Con el libro "A la luz de los Caireles" que se editó en Buenos Aires, Argentina 


"Tengo hambre insaciable de conocimientos y no puedo saciarla, es por ello que aún sigo leyendo, estudiando, aprendiendo día a día" - finalizó sonriente José Luis.

Alexandra Freitez Iribarren - Noviembre 2015



Foto con la conductora de televisión argentina Anabela Ascar, quien entrevistó a Mata por su gran colección de autógrafos



                              Video de la entrevista con Ascar


Entrevista que le hizo el Diario El Clarín de Buenos Aires a José Luis, por favor pise el siguiente link para leerla 



Con el disco de oro de The Beatles que compró en Alemania

domingo, 16 de noviembre de 2014

Mis Historias de Fantasmas


Algo parecido a esta imagen fue lo que vi en el pasillo de El Impulso


De todas mis memorias, curiosamente las historias vividas por mi persona, relacionadas con fantasmas, son las más leídas de mi blog. Es por ello que para complacer a todos los que me piden más historias relacionadas con lo paranormal, aquí van tres más.

Debo aclarar una vez más que, los hechos sucedidos que a continuación les voy a relatar, no son producto de mi imaginación, ya que han sido expericncias que compartí en persona con amigos, conocidos o con compañeros de trabajo. Otros, me han sido relatados por gente que cuentan con testigos oculares o auditivos, con quienes compartieron estas experiencias.

Mi primer relato sucedió en mi último sitio de trabajo en Venezuela: el diario El Impulso.
Se trata de uno de los periódicos más antiguos del país y está ubicado en la ciudad de Barquisimeto.
Es un edificio de tres plantas con sótano, en el cual laboran más de 400 personas día y noche.
En el segundo piso, es donde queda ubicada la redacción del diario y es el lugar con más actividad paranormal de toda la edificación, además del sótano, que es el sitio más oscuro del Impulso.

Muchos excompañeros de labor me contaron los sustos que pasaron en noches que les tocó hacer guardias nocturnas, ya que a los periodistas y vigilantes de seguridad nos rotan los horarios de trabajo y hay semanas en las que nos tocaba laborar hasta pasada la medianoche.
En la segunda planta hay varias salas de recepción, en las cuales hay grandes muebles donde se atienden a los entrevistados.

A algunos de los vigilantes nocturnos, les da por dormir en estos muebles, pero todo el que lo ha hecho, termina asustado por la presencia alguno de los fantasmas que recorren la redacción del periódico.


Este es uno de los muebles en los cuales los vigilantes descansan y son espantados por fantasmas


Uno de ellos me contó que, una madrugada subió cerca de las 3:00 a dormir en uno de estos muebles y de repente, una de las tantas computadoras existentes en la sala de redacción se encendió y comenzó a teclear sola.

Él se asomó con mucho cuidado y notó en la sala oscura que el brillo de la pantalla del aparato iluminaba tenuemente el lugar. Del susto hechó a correr y le avisó a otro compañero lo sucedido. Ambos subieron rápidamente a la redacción y cuando entraron al gran salón lleno de computadoras, todas estaban apagadas.

El vigilante comenzó a burlarse de su compañero, llamándolo cobarde y que seguro había soñado lo sucedido, cuando de repente, una carpeta llena de papeles que estaba sobre uno de los escritorios se cayó de manera repentina, creando un estruendo en la habitación que los dejó mudos y, acto seguido, la computadora se volvió a encender y a teclear sola. Lo más asombroso del caso, es que los suiches de la luz de la redacción de bajan después de la medianoche, o sea, que es IMPOSIBLE que se haya tratado de un fallo eléctrico.

Otro caso me lo contó una periodista, quien me dijo que se montó con ella un señor en el ascensor.
Éste estaba ataviado de traje oscuro y no se dejaba ver la cara porque tenía los ojos clavados en el piso. A ella le pareció raro que algún entrevistado estuviese en El Impulso a altas horas de la noche.
Él se colocó a espaldas de ella y me dijo que el tipo respiraba con dificultad. Cuando se abrió el ascensor, el señor caminó por un pasillo largo que conduce a los baños y en vez de meterse en alguno de ellos, siguió de largo y atravesó la pared que estaba al final, desapareciendo de manera repentina.
A mi excompañera de labores le dió un ataque de nervios y, del susto, abandonó el lugar minutos después.

Un día, almorzando con algunos de los vigilantes, TODOS me aseguraron haber visto o escuchado fantasmas en la sala de la redacción. Uno de ellos me dijo muy asustado que una madrugada lo despertó el llanto de una mujer, que lloraba insistentemente y se lamentaba. Lógicamente no se atrevió a averiguar de donde provenían los lamentos, pero si se juró que nunca más dormiría en los muebles de la redacción.


        Con mis excompañeros de labor en El Impulso, en la foto aparece Mariángel


Un fantasma “oloroso”

Yo también pasé mi susto en la redacción de El Impulso, una noche que me tocó trabajar una guardia nocturna.

Estaba cubriendo la fuente de farándula del diario y me tocó ir a la Feria Internacional de Barquisimeto a ver a “La Noche del Reguetón”. Estuve en el Complejo Ferial hasta pasadas las 11:00 PM (23:00 hrs) y retorné al periódico cerca de la medianoche. Afortunadamente, no estuve solo en la redacción, porque mi compañera Mariángel D. también estaba de guardia nocturna ese día.

Los dos estábamos concentrados en silencio escribe que escribe. Solamente se escuchaban los teclados de las computadoras. De repente, en el pasillo que daba frente a mi, pasó una mujer vestida de blanco, con un traje largo, parecía una novia. Su imagen se reflejaba en el brillo del piso y me pasó lentamente por enfrente. La miré y volteé a ver a Mariángel a ver si ella la había visto también, pero la periodista estaba metidísima en su texto y no notó la presencia del fantasma.

Me quedé callado para no ponerla nerviosa, pero para sorpresa de ambos, comenzó a emanar en toda la redacción olor a flores, como de esos claveles amarillos que llaman “flores de muerto” en Venezuela que emanan un olor fuerte, no era un aroma agradable.

Entonces Mariángel comenzó a hacer ruidos con la nariz y me preguntó si olía lo mismo que ella.
Dije que si con un movimiento de cabeza, entonces ella se paró inmediatamente de la silla y me dijo: vámonos gordo, que este olor me da mala espina.



                     Fachada del Diario El Impulso, en Barquisimeto, Venezuela


El problema es que ella tenía un auto y se podía ir cuando quisiera, yo debía esperar si o si el próximo transporte de El Impulso, que repartía al personal hasta sus domicilios y no salía hasta la 1:00 AM.
Afortunadamente, Mariángel me ofreció “el empujón” hasta mi casa esa noche.
En el camino, conversamos lo sucedido y ella también me contó los sustos que pasaron varios trabajadores del diario con entes paranormales que allí aparecen.
Al día siguiente, le comenté a uno de los vigilantes lo que me había sucedido la noche anterior y me interrumpió diciéndome: seguro viste a la señora de vestido blanco que huele a flores. Aquí todos decimos que es una novia que busca marido, ¿está interesado señor Mata?
!Ni a palos! - Le respondí.

Un fantasma “A lo flamenco”

Viví en Sevilla, España, en el 2007 / 2008.

Mis primeras semanas en esa hermosa ciudad las pasé en el departamento de un amigo que conozco desde inicios de los 80's, con quien compartí muchos momentos inolvidables y me recordó con sus acciones que, los hermanos no sólo son de sangre, sino también los que te da la vida y Dios te pone en el camino. ¡Y él es uno de ellos!

Su apartamento está ubicado en una edificación de los años 70´s, no muy lejos del Parque de María Luisa. Es grande y espacioso, lo malo es que las paredes parecen de cartón y todo lo que hacen los vecinos se escucha, quieras o no.


                               En el apartamento del "taconeo" en Sevilla


Durante sus vacaciones fui su sustituto laboral y gracias a él, aprendí a cuidar ancianos y a personas enfermas, trabajo que te hace ganar humanidad, paciencia y ternura para con los más débiles.
Curiosamente, todas las madrugadas, la vecina del departamento de arriba comenzaba a “taconear”.
Caminaba de un lado para otro, corría, parece que bailaba, todo se escuchaba solamente durante la madrugada. Desde la 1:00 am en adelante, empezaba el taconeo hasta altas horas de la noche.
Al principio no le di importancia al asunto, pero cuando llegaba realmente muy cansado del trabajo, entonces la cosa empezó a molestarme, porque no podía dormir.

Una mañana, cansado del bendito taconeo nocturno, subí al piso de donde provenía el ruido, toqué la puerta, pero nadie me abrió. Toqué insistentemente, pero nadie respondió. Hasta que salió la vecina de enfrente y me dijo: no insista señor, que allí no vive nadie desde hace más de cinco años. Ese departamento está cerrado y vacío desde que su dueña murió de anciana.
¡Mi cara fue un poema y más cuando la vecina me comentó que a la fallecida le encantaba bailar flamenco!

Fantasmas nazis

En el 2010 vivía en un barrio llamado Bamberk en Hamburgo, Alemania.

Habitaba un apartamento de ladrillos que fue construido por las viudas de los combatientes y ancianos que sobrevivieron de la Segunda Guerra Mundial.

Según la historia, los nazis llevaban a los infantes, de todas las edades, a un campo de concentración que estaba ubicado en dicha ciudad, para aniquilarlos. Se dice que muchos militares nazis huyeron del lugar, porque no tenían la fuerza de voluntad para asesinar a un niño. ¡Yo tampoco lo fuese hecho! ¡Matar inocentes por capricho de un líder loco!

Mi habitación daba hacia un gran jardín, que a su vez, me conectaba con una avenida. Para poder ver la susodicha calle, yo tenía que sacar medio cuerpo por la ventana y mirar a la derecha.



                 Vista que tenía desde la ventana de mi apartamento en Hamburgo


Una madrugada de verano había mucho calor y yo dormía con la ventana abierta.
De repente, el ruido de una marcha militar me quitó el sueño. Me quedé muy quieto en la cama, mientras escuchaba ruidos de botas que retumbaban en la calle.
La marcha paró y sentí los pasos de alguien que echó como a correr.

Una voz fuerte gritaba en alemán “Alt”, “Alt” (Deténgase, deténgase), pero la persona corría sin parar porque se escuchaban sus pasos rápidamente en la acera.

Sonó un fuerte disparo, que me hizo levantar y posteriormente, un silencio sepulcral que parece que el mundo se fuese detenido. Del susto, me asomé por la ventana, saqué medio cuerpo para divisar algo de lo sucedido y la calle estaba desierta.

A la final pensé que algún vecino estaba viendo en TV una película de origen bélico a todo volumen y volví a dormir como si nada.

A la mañana siguiente, enciendo el televisor para ver las noticias antes de irme a trabajar y... ¡SORPRESA! Resulta que ese día se cumplía un año más de la muerte de un soldado que se negó a matar niños en la época nazi, y que fue asesinado al momento de huir, en el barrio de Bamberk por un grupo de militares que lo estaban cazando.


                   Una placa como esta, recuerda al militar alemán asesinado 


¡No podía creerlo! El canal de televisión estaba trasmitiendo en vivo desde la calle que estaba frente a mi edificio. Cuando bajé, pude ver una placa chiquitita que estaba en la acera, en la cual aparecía el nombre de este señor, el cual era considerado un héroe. ¡Sin palabras!

Noviembre 2014

José Luis Mata S. - joseluismatasanchez@gmail.com









domingo, 12 de agosto de 2012

Historias pasadas por alcohol


Foto tomada en una de mis fiestas de cumpleaños en la década de los 90's. Mis amigos allí bebían y yo no pasaba de dos cervezas. En la imagen aparezco junto al actor Pedro Olarte

Nunca me ha gustado la gente borracha. No conozco a nadie que se vea “bonito” con una sobredosis de alcohol encima. Toda mi vida he visto reacciones y comportamientos de todo tipo de personas borrachas. Algunos se ponen románticos, tanto, que acosan sexualmente a la gente. Otros se ponen cómicos y resultan ser los payasos de la noche. Pero creo que los peores son los que les da por llorar, contar sus penas y deprimirse en público, ya que el ratón moral del día siguiente no se lo aguanta por ventilar en público sus problemas. Los más peligrosos se ponen agresivos y quieren pelea; mientras que los más inofensivos son los que se quedan dormidos en un rincón, regularmente con una pose imposible de imitar.

Siempre he pensado que cuando uno quiere festejar algo, no es necesario hacerlo con alcohol, y en caso de tomarse unos tragos, la bebida no debe dominar a uno, hay que saber controlarse y ponerle un límite a la “empinadera de codo”.



No conozco a la primera persona que se vea "bonita" borracha o que no haga el ridículo en público


Creo que tengo un trauma infantil con los borrachos, porque definitivamente hay cosas que te marcan de niño y aquí va el caso que me hizo analizar las actitudes de los seres humanos bajo efectos etílicos. Recuerdo que un día mis parientes iba a celebrarle el cumpleaños a un familiar. Desde horas de la tarde, y mientras se organizaban las mesas y se limpiaba la casa, el agasajado había comenzado a tomarse sus primeras cervezas y cuando la fiesta arrancó a las 9:00 pm, no se le entendía el habla y ya andaba muy mareado debido a la cantidad de “rubias” que se tomó.

A medianoche, cuando le fueron a cantar el cumpleaños, estaba todo torcido en un mueble durmiendo la “pea” y a los invitados les tocó tomarlo por los hombros, llevarlo a rastras y pararlo frente a la torta porque no podía mantenerse en pie. Terminó orinadose la ropa, vomitó en plena sala mientras la gente bailaba y quien menos disfrutó la fiesta fue él. Lo más triste es que fue la burla de la noche, le tomaron fotos con el pantalón mojado de “pis” y después del vomito, la gente optó por irse, no sé si por el bochornoso acto, por el olor del vomito o porque no soportaban ver al cumpleañero en ese estado.
Recuerdo que al día siguiente, mientras se limpiaba la casa, la familia comentó lo sucedido con cierto dejo de pena y entonces le miré los ojos a mi mamá y le dije: “¿sabes qué? Nunca voy a beber hasta quedarme borracho, no quiero hacer el ridículo, ni que la gente se burle de mi como le sucedió a él”
Y hasta la fecha, he cumplido con mi juramento...bueno...casi...porque bebo alcohol socialmente, sobre todo vino, un par de cervezas o un vaso de una que otra bebida. Pero eso sí ¡Sin llegar a perder el sentido, ni emborracharme!
Pero la intención de mi escrito no es hacer una crítica porque siento que me estoy tornando muy serio, ni tampoco pretendo burlarme de nadie, sino para contarles varias anécdotas graciosas relacionadas con borracheras.



Foto de una de las reuniones ochentosas. En la imagen aparece uno de mis compañeros de liceo ya mareado, creyéndose Presidente de la República y dando un mítin

Las primeras...
Como todo adolescente, mis compañeros de estudios y amigos cercanos experimentaron con el alcohol y las situaciones vividas junto a ellos parecen más escenas de filmes cómicos que hechos de la vida real.
Entre las tantas anécdotas, hay una que recuerdo con mucho cariño, pero también me produce mucha gracia a pesar de los años. Corría la década de los 80's y un grupo de amigos del liceo nos íbamos a “El Eneal” (un poblado larense), a una granja que tenía la Familia Gutiérrez Cárdenas.
Eran unas reuniones estudiantiles muy sanas, o sea, cero drogas o sexo, pero si había mucha cerveza, que se tomaba al ritmo de la música de Melissa, Supertramp o Scorpions, que llevabámos en casettes.
Hasta cargábamos con un Betamax para ver en ese lugar las películas de Freddy Krueger (Pesadilla en la Calle del Infierno) o “Martes 13”, que estaban muy en boga para la época, y de noche estábamos asustados pensando que uno de esos asesinos de los filmes podía atacarnos mientras dormíamos.
En el grupo hay dos Carlos (digo “hay” porque aún somos un grupo de amigos que nos hemos mantenido en contacto por años) y uno de ellos, Carlos G, hizo un juramento una de esas noches cerveceras. Aseguró que el primero que se durmiera de la “pea”, sería maquillado como un travesti y fotografiado, para después mostrar las imágenes públicamente en el “Colegio Diocesano”, donde estudiábamos todos. Durante toda la noche nos repetía y amenazaba a cada rato que el primero en caer, sería maquillado.
Arrancó la bebedera y entre chistes y bromas, el primero en quedarse dormido por exceso de alcohol fue el mismo Carlos G.
Recuerdo que para la época estaban de moda las famosas “pinturas mágicas”, que eran unos labiales color verde, pero que al hacer el contacto con la piel, se tornaban color rosa fosforescente.
Pues, apenas el muchacho se acostó en una hamaca a pasar la borrachera, alguna de las chicas sacó el dichoso lápiz labial y, entre todos, comenzó el proceso de “maquillaje” y “embellecimiento” del borracho adolescente.
Le hicimos unas ruedas en las mejillas al estilo “Heidi”, le pintamos los párpados bien marcados, a los labios le untaron brillo con sabor a fresa y hasta le escribieron en la frente la palabra “Loca”. Posteriormente, sacaron de las carteras ganchitos, colitas, pinzas (de pana que escogieron las más feas) y se las colocaron todas en su cabello ensortijado.

Carlos G es negrito y de labios gruesos y se lo podrán imaginar totalmente maquillado de rosa fluorescente.
El tipo parecía María Moñitos o una de esas negritas que se ven en las costas, con el cabello lleno de trenzas de colores.
Alguien lo comparó con Farina de “La Pandillita”, pero el comentario mas gracioso fue este:

  • ¡Se parece a Celia Cruz! - gritó Astrid y todos terminamos privados de la risa.

Para cerrar con broche de oro, los muchachos tomaron un huevo de gallina, separaron la yema de la clara y se la vaciaron en las nalgas. Todos nos reíamos a carcajadas, incluso escribo esto y no paro de reírme, porque recuerdo el momento como si lo estuviese viviendo ahora mismo.
Acto final, se le realizó la sesión de fotos, incluso algunos de nosotros nos abrazamos a él sonriente, mientras los flashes explotaban y le daban mas brillo al rosado de su cara.

Lo más irónico del cuento es que toda esta locura ¡Había sido su idea!



Algo como esto quedó Carlos G después de la sesión de maquillaje impuesta por mis amigas


Horas más tarde, fuimos cayendo uno a uno (más por sueño y cansancio, que por cervezas, se los aseguro). Pero nuestro descanso matutino y el silencio del lugar fue interrumpido con el grito de Carlos G:

  • ¡Coño ´e su madre! ¿Qué me hicieron?
Todos nos quedamos callados, riéndonos en silencio en las diferentes habitaciones de la granja.

  • ¡Y hasta me cogieron, porque tengo el culo mojao! - gritaba histérico.

Nos levantamos privados de risa, le pedimos disculpas y después Carlos G también se lo tomó a chiste, todos nos reíamos mientras él observaba en el espejo “nuestra obra de arte” en su piel.

Pero el cuento no termina allí, resulta que las dichosas pinturas mágicas no se podían quitar hasta dentro de TRES DÍAS. Y por más que las muchachas quisieron quitársela a punta de crema desmaquilladora, jabón y hasta alcohol, NADA podía borrar ese rosado putón de la cara de Carlos G.
Para colmo, le tocó irse de El Eneal a Barquisimeto en autobús y los muchachos aprovecharon la situación para seguirlo jodiendo.
Los pasajeros del bus se le quedaban mirando y mis amigos decían en voz alta: ¿no le da pena a ese travesti salir maquillado a plena luz del día? Pero Carlos G sólo se reía y reía.
Definitivamente la adolescencia es la mejor etapa del ser humano, en la cual situaciones como estas, lucen simpáticas y graciosas debido a la edad.

¡No me toquen las tetas!
Otra caso gracioso de borrachera fue el que viví fue con unos alumnos del liceo Mario Briceño Iragorry.
Resulta que un grupo de muchachos querían formar un grupo teatral y me llamaron para que colaborara con ellos por recomendación de un amigo. Yo tenía un guión con una comedia que había escrito y pensé que estos jóvenes podrían llevarla a la tablas. Estuve trabajando con ellos un par de semanas y después de horas y días de ensayos, la presentación de la obra fue un éxito total, ya que nos aplaudieron de pie y hasta los profesores se rieron de las locuras de la pieza.
Después del estreno, nos fuimos a la casa de uno de ellos a celebrar. Recuerdo que en el lugar tenían puesto a todo volumen los merengues de Juan Luis Guerra, Diveana, Roberto Antonio y Los Melódicos.
No había nada para comer o picar, solo cerveza y cerveza.
Todos bailaban, pero con las horas, los muchachos se iban sentando porque ya se sentían mareados. Una de ellas, Marlene, seguía bailando a pesar de la dificultad de moverse que le producía la borrachera que cargaba encima y, como era de esperarse, se cayó y quedó tendida de espaldas y largo a largo en el suelo.
Todos se reían de ella, entonces corrí a recogerla y de inmediato se tapó los senos con las dos manos y me gritó:

-¡Tú no me quieres recoger del piso, tú lo que quieres es agarrarme las tetas!

Una carcajada grupal inundó el lugar e insistí en levantarla pero ella gritaba:

- ¡Tú lo que me quieres es apretar las tetas, pero no te voy a dejar!

Entonces no insistí más y otro muchacho también intentó socorrerla y la respuesta era siempre la misma:

  • ¡Tú lo que quieres es “majaretiame” las tetas y no te lo voy a per-mi-tir!
Otros más pretendieron ayudarla, pero perdieron su tiempo porque se negó a levantarse. Entonces, decidieron dejarla en el suelo. Marlene bailaba acostada, se contoneaba al ritmo de la voz de Roberto Antonio, movía los hombros y cuando alguna pareja se le acercaba mientras bailaba, les gritaba:

  • ¡Mis tetas, cuidado con mis tetas! Se las protegía con las manos, luego se reía y decía:

  • “Ustedes se están acercando porque echos los pendejos me quieren tocar las tetas”.

Curiosamente, pasó la noche tirada en la mitad de la sala, bailando acostada y allí se quedó dormida, mientras los demás danzaban a su alrededor.

A la mañana siguiente, se levantó de repente preguntando qué hacía en el suelo y cuando le contamos la historia, terminó molesta con nosotros porque no la alzamos del piso.
No nos creyó el cuento de las tetas y aún piensa que nos inventamos esa “comedia” para hacerla quedar en ridículo delante de todos. ¡Lo que hace el alcohol!



Mi amiga María Gutiérrez, quien también es abstemia, en una imagen de los 80's junto a Iván Gustavo. Nuestras fiestas estudiantiles eran en su casa

Borrachera importada
Ahora me toca contarles mi anécdota personal. Resulta que me he emborrachado solamente una vez en la vida y sucedió nada más y nada y menos que en México.
Conocí la capital mexicana por casualidad, porque iba rumbo a Canadá y tenía dos opciones: o me aguantaba unos minutos en el aeropuerto de New York para hacer una transferencia de avión, siempre y cuando pagara 170 dólares al gobierno gringo por estar sólo media hora en su país o me desviaba a México por 24 horas y de allí saldría a Montreal en un vuelo directo.
Opté por la segunda opción, ya que no iba a gastarme un realero por estar solo minutos en el aeropuerto norteamericano y así aprovechaba de conocer otro país que no estaba en mis planes.
Llegué al Distrito Federal cerca de las 6:00 pm de un vuelo procedente de Caracas. No había cenado y estaba muy agotado por el vuelo, pero igualmente quería aprovechar al máximo mi viaje a México y mi intención era dejar la maleta en el hotel y salir a pasear por la capital azteca.
Tomé un taxi en el aeropuerto y tuve la suerte que el chofer era un señor muy simpático y amistoso, que me llevó a un buen hotel que a su vez era módico y estaba bien ubicado.



Hotel Reforma Avenue de México DF, donde me quedé por 24 horas

Se llamaba “Hotel Reforma Avenue” y quedaba cerca del casco histórico de la ciudad y del afamado diario Excelsior. Era un edificio de varios pisos. El mismo señor se ofreció a pasearme por el Distrito Federal a un precio módico, así que después de dejar mis pertenencias en la habitación, comenzó el recorrido por esa hermosa metropoli.
El chofer me llevó a la famosa “Plaza Garibaldi”, uno de los atractivos turísticos del lugar, ya que hay muchos mariachis allí, que por unos cuantos pesos te hacen un concierto privado y personal.
Escogí a un muchacho que se parecía a Alejandro Fernández y le pedí que me cantara temas tradicionales de otras ciudades, ya que para NADA quería escuchar canciones tan populares como “La Ley del Monte”, “El Rey” o las composiciones de Juan Gabriel o Rocío Dúrcal, porque en mi país suenan en todos lados y estaba cansado de oírlas. Entonces el joven comenzó a cantar temas de Jalisco, Veracruz y demás estados y ciudades mexicanas. De repente, se acercó una “china mexicana”, vestida con ropa tradicional (vestido blanco con falda amplia y blusa bordada con grandes flores de colores, un rebozo o chal sobre los hombros, sandalias de cuero y tenía dos trenzas a lo Frida Kahlo), la chica tenía unas bandejitas de madera con shooters de Tequila. Se me acercó para obsequiarme uno y me negué de plano, pero el chofer y los mariachis insistieron que si estaba en México, debía tomar tequila.
Entonces para no despreciarlos, agarré uno de esos vasitos y comencé a sorberlo poco a poco y los mariachis se reían y me decían que así no se tomaba el tequila, que tenía que hacerlo como “los meros machos”, o sea, “zampármelo” de un solo golpe.
Respiré profundamente, me encomendé a todos los santos y de un solo trago me tomé el tequila. Pues aquello “me regañó”, sentí que la plaza saltó de un golpe y los grados del alcohol me llegaron a la cabeza.
El muchacho seguía cantando, yo me sentía un poco aturdido debido a la bebida y minutos después volvió la chica con la bandeja de tequilas. Me ofreció de nuevo, le dije que no y comenzaron otras vez las burlas de los mariachis, el chofer me decía que no los despreciara, que sería una ofensa para ellos y que disfrutara mi viaje al máximo. Entonces, me tomé el segundo shooter de un golpe y esta vez ese si me mareó, pero igual me mantenía en pie y con las ideas claras. Hasta que me tomé el tercero.
De allí no recuerdo más nada.



Mariachis en la Plaza Garibaldi de México

Abrí los ojos y estaba acostado en la cama del hotel vestido y con los zapatos puestos.
“Me robaron por borracho pendejo”, fue lo primero que pensé y cuando revisé mi cartera, mi dinero estaba intacto.
Me dolía horrible la cabeza y lo primero que hice fue meterla bajo la ducha fría. Cuando salí de la habitación con mi intención de buscar algo de desayunar, me dijo la chica de la recepción que un señor había venido muy temprano y que me había dejado una tarjeta con su número de teléfono.
Era el taxista y apenas lo llamé, me comentó que le debía los viajes de ayer y que lo hice reír mucho el día anterior. De verdad no entendía eso de que lo había hecho reír, porque nuestras conversaciones estuvieron basadas en los lugares turísticos e históricos.

Minutos después se apareció por el hotel y me abrazó de golpe y se carcajeaba.

  • ¡Híjole, como se la gozó usted ayer!
  • No sé de que me habla...
  • Pues compadrito, ayer usted se tomó como diez tequilas. Agarró tal borrachera que se abrazó a los mariachis y les pedía que le tocaran los temas de Juan Gabriel y Rocío Dúrcal y el que los cantaba era usted, porque no permitió que nadie más lo hiciera. Le dio por cantar “La Ley del Monte” y “El Rey” varias veces. Se puso “atacón” e intentó enamorar a una de las muchachas de los tequilas. Intentó besarla, la apretujaba y hasta le agarró el culo. Usted le propuso hasta matrimonio, decía que le trajeran a un cura ya porque se casaba allí mismo con la indiecita. Formó tanto relajo, que hasta puso a los gringos a hacer un trencito, usted fue la sensación de la noche.
Yo no podía creer lo que el señor me estaba contando. Pensé que me estaba jugando una broma y para comprobarme que todo lo que me relató era cierto, me llevó de nuevo a la “Plaza Garibaldi” y para mi sorpresa, los marichis me recibieron privados de la risa y con aplausos.



Fotografía de una "China mexicana" o "China poblana", como también se le conoce


“Aquí está el venezolano de ayer”, gritaban y se acercaron a mi sonrientes y saludándome con confianza.

  • “Gracias a usted ayer hicimos más dinero que de costumbre, porque usted le decía a los gringos que nos pagaran en dólares”. Comentó uno de ellos abrazándome por los hombros.
Me trajeron a la muchacha a la cual le pedí matrimonio a rastras, porque se moría de la vengüenza y con la mirada pegada al piso me interrogó si mis promesas de amor eran ciertas.
Le dije que estaba los efectos del alcohol, le pedí disculpas, incluso por el pellizcón de nalgas.
Les pregunté cuánto les debía y me gritaron al unísono: ¡NADA COMPADRE!...porque esa noche les hice ganar en dólares A TODOS, ya que cada turista que se aparecía, yo los llevaba hasta un mariachi y les insistía en que les pagara en moneda extranjera.
En agradecimiento, me regalaron una artesanía hecha a mano que es un sombrerito con un rebozo y con la palabra “México” impreso en tinta.
Me despidieron con aplausos, me invitaron que volviera una noche de estas y uno en broma me dijo que seguro me tendrían un cura por si me quería casar con alguna china mexicana.



Artesanía que me obsequiaron los mariachis de la Plaza Garibaldi, la prueba de una noche de copas...

Antes de montarme en el taxi, pregunté asustado:

  • ¿No saben si alguien me hizo fotos o videos de “esa noche”?
  • Lamentablemente no compadrito, porque cuando los gringos quisieron retratarlo, usted les decía en inglés: no hay tiempo para fotos, aquí se viene es a joder, a beber y a bailar, así que deje esa cámara en paz..
Eso me demostró que Dios realmente existe y que todos tenemos un ángel protector que nos cuida...¡Hasta de hacer el rídiculo en público!

José Luis Mata
Agosto 2012

Email: joseluismatasanchez@gmail.com - Twitter: @Mata_JoseLuis



Foto de la habitación que ocupé en el Hotel Reforma Avenue


Famosa estatua de la "Plaza Garibaldi"


Mariachis de la Plaza Garibaldi